Existen muchas definiciones de bienestar, pero en general todas ellas coinciden en que se trata de un estado de satisfacción, confort y congruencia interna que experimentamos en las diferentes dimensiones de nuestro desarrollo, psico-emocional, físico, intelectual, espiritual, laboral, económico y el placer personal y la alegría de vivir, lo que determina la experiencia de armonía consigo mismo.
A veces sentimos que algunas esferas de nuestra vida marchan mejor que otras, a veces nos sentimos mejor integrados en lo intelectual pero adolecemos de hábitos saludables en nuestra alimentación o actividad física, o descubrimos que estamos teniendo problemas para relacionarnos con los demás porque venimos cojeando en algunas dimensiones de nuestro desarrollo psico-afectivo.
Para crecer en bienestar, debemos tomar la decisión de ir desenredando nudos en todas las áreas de nuestra vida, y esto, en una proceso que dura toda la vida: madurar.
¿Qué aspectos de tu vida necesitan conectarse con el bienestar?
¿Qué estás haciendo para lograr los cambios que necesitas?
¿Quiénes son tus principales aliados en este proceso?